Google No aprendemos

22 de noviembre de 2011

La botella envenenada

Como dice la canción de Los Temerarios, "quisiera yo saber quién hace el vino". La victoria del Partido Popular ha traído a España y los españoles unos brotes azules que deberán traducirse en una legislatura tranquila, de esfuerzo, cohesión y solidaridad para salir del agujero en el que estamos. Pero esta victoria y sus consecuencias, como el conjunto de resultados electorales, deben reflexionarse con mucha finura desde Génova, todavía en puertas de la formación de gobierno.

En primer lugar hay que tener en cuenta la nada sorprendente escalada de UPyD, triplicando su apoyo en las urnas hasta los 1.140.000 votos y convirtiéndose así en la cuarta fuerza política de España y tercera en Madrid, pese a la caduca Ley Electoral que sufrimos. Representan una tendencia del electorado del siglo XXI, ojo: moderación pero ideas firmes, progresismo, cambio, "no nos representan", etc.

En segundo lugar, el batacazo del PSOE, aunque intenten que todavía no parezcan resquebrajarse las cuadernas de la nave socialista, traerá consigo una sangría interna importante y un esfuerzo de regeneración que, habida cuenta de su historial, a buen seguro consiguen. Volverán con más fuerza y concentrarán su esfuerzo en las principales plazas cuando lleguen las próximas municipales, primera cita para recuperar poder real.

En tercer lugar, la consolidación de Izquierda Unida, doblando votos en Madrid, que debe interpretarse como la constatación del techo electoral que los populares tienen. Gran parte del electorado que sigue pensando en izquierdas y derechas, alineándose todavía con la mentalidad del 36, preferirán siempre otorgar su voto a una formación demagógica antes que hacerlo a opciones reales de gobierno.

En cuarto y último lugar, la consideración más importante. Incorporar a Alberto Ruíz-Gallardón al equipo de Gobierno, suponiendo un activo muy valioso del que seguro nos beneficiamos todos los españoles, puede hacerse, como casi todo, bien y mal. Bien, negociando una continuidad al frente del Consistorio capitalino que mantenga el ritmo de escalada de Madrid hacia el elenco de ciudades líderes del mundo, desde la innovación y el vanguardismo. Mal, permitiendo que el relevo de Cibeles recaiga en una figura gris, sin trayectoria, sin visión y sin capacidad de transmitir a los madrileños espíritu alguno, ni olímpico ni de nada.

Situar a Ana Botella al frente el Ayuntamiento de Madrid nos va a privar a los madrileños de disfrutar de esos brotes azules que recorren España, cargados de ilusión y de esperanza. Es el momento del cambio, es el momento de políticos nuevos, con ideas nuevas y con formas nuevas. Ni las ideas ni la forma de expresarlas doña Ana Botella, casada con el que hasta la fecha ha sido el mejor presidente de la democracia española, ni siquiera ya las de su marido, representan ya el sentir actual de los españoles, mucho menos de los madrileños, cosmopolitas como pocos. Tampoco responden a la necesidad de motivación y orgullo de la que estamos tan sedientos. Sin esta conexión, si no saltan chispas (y no hay más que preguntar por la calle para ver que no saltan), los gatos se irán a jugar con cualquier otro que les traiga leche.

Situar a Ana Botella al frente del Ayuntamiento de Madrid será el principio del fin. El arreón de los UPyD, IU y PSOE se la llevará por delante. No hay cimientos en ese castillo. Y perder Madrid es perder las generales. Y Génova no quiere eso, ¿verdad?

Gallardón tiene un gran equipo. No hay que rascar mucho para encontrar mejores alternativas para el recambio. Que se lo lleven al Gobierno pero que no nos dejen la botella envenenada a los madrileños, que no nos la merecemos. Con todo el cariño del mundo, querida concejala, pero no es ni el momento ni el lugar.
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Brotes azules

La contundente victoria del Partido Popular en las urnas parece que ha despertado un hilillo de esperanza en los españoles. Tras siete años de intoxicación que, llegados a este punto, se había transformado ya en alienación (y no hay más que recordar con qué cara deambulábamos todos hasta hace dos días, entre primas y primados), y con los brotes verdes agostados desde hace ya dos veranos, ayer me daba la sensación de que las caras que me cruzaba por la calle tenían otro aire. Los españoles necesitábamos con urgencia un cambio porque estábamos empezando también a agostarnos. Un agüilla para levantar cabeza y no perecer con los rigores de la sequía socialista.

Ha llegado el agua, en forma de chaparrón de votos, y ya parece que podemos hablar de brotes azules en el ánimo de los españoles. El desánimo era tan acusado y el camino por delante es tan duro que no permiten grandes tranformaciones de la noche a la mañana pero el discurso de Rajoy desde el balcón de Génova fue el mejor que podía hacer para afrontarlo. Es cierto que el hombre no tiene esa capacidad de enaltecer a las masas que otros (por ejemplo Obama con su "yes, we can") han demostrado, pero no es menos cierto que la altura de sus palabras y la categoría que ha demostrado en la victoria son el mejor abono para que germinen tras las lluvias las mejores medidas para España y los españoles. No era mi candidato pero sí es mi presidente.

De momento ya tenemos brotes azules. Es un comienzo. Recuperar el espíritu de trabajo y sacrificio es fundamental, pero no se podía conseguir desde la desesperación reinante. Gracias, presidente, por el abono, y ¡a trabajar! Yo me apunto.
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2 de septiembre de 2011

El 15-M ha muerto. Diu… ¿y hay alguien más?

Poco ha durado esto. No sólo se diluyó el potente mensaje inicial con ingenuidades populistas sino que, en pleno devenir del rumbo, los golpes de timón han hundido el barco.

La botadura fue apoteósica. “Hoy, 15 de mayo, comienza a surcar los mares el movimiento de la esperanza. Indignados del mundo, uníos para conseguir un planeta mejor”. A los pocos días de abandonar el muelle ya saltaban las primeras alarmas. “El barco va sin rumbo, no sigue una ruta clara y no suben más viajeros. Aún así, dentro de la nave reina la euforia”.

Primer "tocado": manifiesto pancartero

Según pasa el tiempo, el desgaste comienza a hacer mella en el pasaje. “Se ve gente saltando del barco”. Sigue sin haber un rumbo claro. Todos los pasajeros opinan sobre cuál debería ser el destino. Desde fuera, los ojos de medio mundo siguen el periplo. Cunden el aburrimiento primero y el desánimo después cuando se descubre que partieron sin hoja de ruta. No a la banca, a los empresarios, a los políticos, al sistema… nada de lo conseguido hasta ahora vale. La audiencia está desconcertada.

Cuando se cumple un mes de viaje, la audiencia recupera un poco la esperanza. Parece que impera la sensatez en el barco y se replantean una nueva forma de navegar. Se abandona el chabolario de Sol y se abre una ronda de diálogos muy participativos para consensuar hojas de ruta asamblearias.

Segundo "tocado": la visita del Papa

Al poco, metidos ya en los calores estivales y con todo el mundo pendiente de sus evoluciones, en el casco del barco se abre una vía de agua importante. Crisis. Ante la llegada masiva de jóvenes a Madrid predicando amor, paz y solidaridad, nuestros protagonistas se oponen con odio y violencia a la visita del Papa. Es grave, el golpe es tremendo aunque los pasajeros no se han dado cuenta. Se sospecha que viajan embriagados. La audiencia cae en picado y la poca que queda se radicaliza. Se reconocen consignas frentistas del PSOE. Dividir en lugar de aunar no era lo que se vendió al principio. Descrédito generalizado.

Tercer "tocado": el control del déficit

Sin haber siquiera acabado el mes, otro golpe de timón irresponsable provoca otra tremenda grieta en la quilla. Cuando se propone reformar la Constitución para limitar el déficit de las administraciones, los pasajeros del 15-M se ponen en contra y se lanzan a la calle. El despropósito es de tal calibre que la mayoría de la audiencia apaga el televisor. Pedían control del gasto y ahora no lo quieren. Suena a pufo. Barco hundido.

Tocado y hundido

El tiro de gracia lo da el ideólogo del barco, un anciano excombatiente llamado Hessel, que pide el voto socialista. El colmo. Los sindicatos se manifiestan junto a los indignados. El 15-M ha muerto.

Perdida toda esperanza de salvación para esta España nuestra, y sumidos en un precipicio como el del protagonista del chiste de Eugenio, sólo nos queda decir: diu… ¿y hay alguien más?

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13 de junio de 2011

Reinventando al indignado

Cada equis tiempo, el que más el que menos estamos obligados a reinventarnos. Que la equis sea cuestión de horas o se prolongue más o menos años depende de los objetivos o las responsabilidades de cada uno pero, ya digo, a todos nos llega. Anticiparse al momento puede ser muy importante pero, si uno no ha querido adelantar acontecimientos, lo que sí es fundamental es reconocer al menos cuando llega. Todos conocemos algún político que ni adelantó acontecimientos en su día, ni se percató de cuando le llegó la hora ni, todavía hoy, piensa que tenga que reinventar nada. Así luce luego el pelo al personal, o las cejas.

Con los indignados del 15-M andamos ahí, ahí. Intentan rectificar errores, a la velocidad que las decisiones asamblearias permiten, y parece que han decidido no molestar más a sus convecinos ocupando las calles y trasladar la protesta participada a la red. Han tardado, pero ya desmantelan asentamientos como el de Sol, cuna de esta Spanish Revolution que no sé si por Spanish o por Revolution pero parecía más la invitación a un botellón por la paz y el buen rollito que otra cosa.

Las movilizaciones quedarán para ocasiones puntuales, espero. No creo que hayan perdido de repente el perfil mediático del tema. A la red, a la "internete", le queda la papeleta de aunar voluntades, compaginar diferencias y compartir objetivos. O mejor dicho, a los gestores en la red de esta indignación. Habrá que seguirla de cerca. A lo mejor, reinventando su presencia en las plazas, ahora virtuales, alcanzan la catarsis que necesitan también en su mensaje (como decía en la entrada anterior).

Se ha cumplido una primera fase. Ha durado un mes. La siguiente habrá de ser centrar ese mensaje, definir un objetivo. No es fácil. A ver cuánto dura. Hay que definir la política 2.01 y eso no lo han conseguido hasta ahora ni los más reputados sociólogos, politólogos o comunicadores, que a los tres afecta. Pero la importancia del reto obliga a no desfallecer y, sobre todo, a dejar al margen los infantilismos y los perroflautismos.

Hasta hace poco estaba indignado, hoy recupero un poco la esperanza.

Primera sugerencia: la red permite una sóla plaza... ¿por qué proliferan los portales de indignados? Un pollo sin cabeza termina en la cazuela. Marca registrada, dominio oficial y a freir puñetas los oportunistas. Hasta las revoluciones necesitan organización, que no aprendemos.


1 Una lectura recomendable: 32 tendencias de cambio 2010-2020 (disponible en PDF)
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19 de mayo de 2011

Indignado

Una pena esto del Movimiento 15-M o DRY (Democracia Real Ya) o como gaitas lo quieran llamar. Me había hecho ilusiones al principio, se me disparó la adrenalina cuando vi que una parte de la sociedad todavía estaba viva y con ganas de dar un puñetazo en la mesa. Nada, ilusiones..., era un espejismo.

Al principio prometía, gente de todos las clases, religiones, ideologías y banderas unidas por un hartazgo... ¿común? Resulta que no, que lo único que los unía era el cabreo, pero cada uno quería una cosa distinta... o no sabía lo que quería... o ni siquiera sabía si quería algo y, claro, a la hora de plasmarlo en un papel les quedó un manifiesto que no se lo fuma ni Jimmy Hendrix.

Con lo fácil que hubiera sido buscar un punto en común para tanta diversidad, un "algo" en lo que pudieran estar de acuerdo mentalidades tan variopintas.

Mensajes como los de la memoria histórica, la demonización de banqueros y empresarios o pretender que los políticos cobren 1.500€ son demasiado naif. Con ese tipo de conclusiones asamblearias se transmite una imagen de patio de colegio que a muchos les provoca simpatía, a otros muchos condescendencia y a la mayoría, no nos engañemos, nada más que risa. El movimiento se ha desarmado solo. Por eso estoy indignado.

Se habla mucho de si hay alguien detrás o si se trata realmente de un movimiento espontáneo. Sea lo uno o lo otro, van camino de quedarse en la anécdota del año y darán la razón a todos los que defienden que la ciudadanía, como colectivo, es inoperante, incapaz y necesita una élite para dirigir su destino. Los que están dentro deberían mirárselo mejor.

Ya digo, con lo fácil que hubiera sido centrarse en ese punto común... Cambiar la Ley Electoral y la Ley de Partidos sería la solución al problema. Y el problema, no nos equivoquemos, es una oligarquía política caduca, autocomplaciente y enrocada en su defensa. La misma oligarquía que tiene en su poder cambiar las reglas que la convertirían en vulnerable, que la dejarían expuesta al juicio de la eficacia, de la responsabilidad, de la sensatez, de la solidaridad... vamos, que no sobreviviría ni uno.

Al fin y al cabo, les hemos permitido crear una casta de la que ninguno se quiere ir y, evidentemente, no van a ser ellos mismos los que la destruyan. Habrá que ver si UPyD, ahora que ha accecido a esta casta, sigue pretendiendo democratizarla con las mismas ganas.

Estoy indignado. A ver cuándo aprendemos a movilizarnos, leche. Con esos mensajes que salen del 15-M se dispersa el tiro, se confunde el objetivo y se marea la perdiz. Así, vuelven a ganar los mismos y no habremos cambiado nada.

Me voy a acampar a mi sofá, que al menos no doy por saco a nadie.
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9 de febrero de 2011

La boina de las ciudades



La acabo de recibir por correo. Una imagen vale más que mil palabras... así que me callo.

PD. Reconocería la autoría encantado, pero me ha llegado así, sin "copirai" ni firma, y no por eso les voy a privar de verla, aunque se moleste la SGAE.
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8 de febrero de 2011

10,5 millones de españoles todavía apoyan al PSOE

Alucinante, descorazonador... bochornoso... Según la última encuesta del CIS, el 34% del electorado votaría mañana al PSOE. Con un censo electoral de algo más de 35,5 millones a diciembre de 2010 y una abstención del 12,7%, contando con que los indecisos se decidan a votar, esto se traduce en 10.547.092 votos. ¡Tela marinera!

Digo yo que estos 10,5 millones no tendrán problemas de empleo, llegarán holgados a fin de mes y, además, se sentirán encantados con los continuos despropósitos de este gobierno que sufrimos desde 2004. O quizá es que les da igual, vaya usted a saber, que hay gente muy despreocupada por ahí.

El caso es que a cuento de esta última encuesta del CIS, me he puesto a trastear un poco y me encuentro con muchas sorpresas. Comparto algunas, obvio otras, más manidas:

La primera, que en el CIS cuelgan dos informes, que no es de extrañar: un resumen de 31 páginas (que es el que se suele presentar a prensa) y tres desgloses que suman 259. Como no lo sabía, más que sorprenderme me ha asustado pensar que me tenía que leer 290 páginas. No lo he hecho, me he limitado al resumen y al tercer desglose, ese que trata de las ideologías...

La segunda es que en esos resúmenes hay indicaciones de "NO LEER" junto a algunos datos que no sé a quién van dirigidas pero que por supuesto he desobedecido. Desconozco si tiene que interpretarlas un ponente para no extender su explicación, si le indican a éste que mejor no incidir en ese asunto o si pretenden simplemente hacernos un favor a los que nos lo descargamos de internet para que no perdamos mucho timpo con el informe.


Repare el lector en la segunda imagen... visión de futuro... un 23,6

La tercera es la más gorda, pero las expongo según mi orden-desorden de lectura: esos 10.547.092 supuestos votos para el PSOE de la última página del resumen. Qué quieren que les diga... no lo entiendo. Ese 34% que anuncia el CIS, cruzado con el dato del último censo electoral del INE (tomadas las molestias de sumar a los residentes en España y a los que pueden votar desde el extranjero), nos arroja esos 10,5 millones. ¿A que acojona? Para quien no quiera coger la calculadora, al PP le corresponderían 13.680.199 papeletas.

La cuarta, sin haberme repuesto aún de la anterior, es que la abstención bajaría del 24,68% en las generales de 2008 a un cortito 12,7%. Dato con varias interpretaciones: "la gente cabreada acude más a las urnas", "los españoles decimos en las encuestas lo primero que se nos ocurre" o la de "otra cosa es molestarse luego en acudir a votar de verdad". Las oiremos todas, sea cual sea al final el dato real. Bien es cierto que quedan un 15,3% de indecisos y un 2,4 que no contesta que si no lo tienen claro ahora, quizá tampoco lo tengan cuando llegue el momento.

La quinta es un detallito curioso: uno de cada cinco españoles no sabe quién es Leire Pajín. No merece casi comentario pero revela un dato significativo: el 20% de los españoles disimula cuando se ríe de los chistes porque en realidad no sabe de quién están hablando.

La sexta también se refiere al nivel de estudios, pero esta vez los llama por su nombre. Casi un 42% sólo tiene estudios de Primaria, a los que hay que sumar un 7,4% de "sin estudios". Como esto sea una radiografía fiable de nuestra sociedad nos va a lucir el pelo como a Kojak (que para los más jóvenes aclaro que tenía la misma melena que Bob Esponja). La mitad de los españoles corren el riego de no entender lo que ocurre en su país.

La séptima tiene también que ver con el nivel de estudios. Según se ve en esta tabla, "la izquierda" estudia más que "la derecha". Y no conozco tampoco la explicación. No sé si estarán más necesitados los unos que los otros o el fenómeno responde más al deseo de mejora de la generación anterior. El caso es que ahí está el dato.

(click para ampliar)

La octava, fruto de consultar los resultados de 2008 y de mi mala memoria, me viene muy bien para reclamar la reforma de la Ley electoral: Los mismos 300.000 votos de UPyD y del PNV le sirvieron a los primeros para conseguir un escaño mientras que a los segundos les otorgaron 6. Nunca será de recibo que no valgan lo mismo los votos de todos y cada uno de los españoles. Veremos que ocurre si al final obtienen, según los datos de la encuesta, los 900.000 para Rosa Díez frente a los 372.000 de los vascos. UPyD triplica sus anteriores resultados. Cada vez más gente está hasta los mismísimos del tándem PP-PSOE.

Y por último, incapaz de seguir ojeando esa nueva fotografía de los españoles que nos han sacado y para la que, por cierto, yo nunca he posado y me encantaría saber de alguien que sí (más que nada para no pensar que la hacen con Photoshop), me sorprende conocer que las clases medias se dividen en nuevas y viejas. Ignorante que es uno. Al menos, he aprendido algo entre tanto susto.


Ah, se me olvidaba, y así completo el decálogo... ¿sabe alguien dónde están los cerca de 600.000 electores que faltan en el escrutinio de las últimas generales? Si uno mira el censo de 1 de marzo de 2008, aparecen, entre residentes en España y el extranjero, 34.947.477 posibles electores, pero si miramos el escrutinio oficial, sólo se contabilizan 34.322.552. Una de dos, o entre los días 1 y 9 de marzo se murieron 600.000 paisanos, que no me suena haber oído nada en la radio (aunque uno ya no sabe de quién se puede fiar) o las estadísticas en España las elabora uno de esos que desconectó la cabeza al acabar Primaria, no se le fuera a recalentar. No aprendemos.


PD Ilustran este alivio unos despreocupadas borregos que me encontré este otoño en algún rincón de España (que no cito para no molestar a nadie).
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20 de enero de 2011

Orteguería IV: el arte del pinganillo

Sospecho que esto del pinganillo senatorial, tan criticado estos días en todos los medios, no está recibiendo un juicio justo, como expresión artística que es, pero me queda la tranquilidad de saber para mis adentros que la historia lo recordará en su merecida magnitud. Acaba de nacer el arte del pinganillo, suerte de tropelía que se comete con desmedida sinrazón para adornar el distanciamiento de la clase política.

Ya lo decía Ortega:

La primera acción artística que el hombre ejecutó fue adornar, y ante todo adornar su propio cuerpo. En el adorno, arte primigenio, hallamos el germen de todas las demás. Y esa primera obra de arte consistió sencillamente en la unión de dos obras de la naturaleza que la naturaleza no había unido. Sobre su cabeza puso el hombre una pluma de ave o sobre su pecho los dientes de una fiera, o en torno a la muñeca se ciño un brazalete de piedras vistosas. He ahí el primer balbuceo de ese tan complejo y divino discurso del arte.


Ignorando miles de años de evolución, el hombre ahora, recreándose en el lodazal que pisa con enfermiza terquedad, ha decidido colocar en sus orejas el pinganillo, un elemento que ni la naturaleza ni la sociedad habían unido antes porque nunca hizo falta.

Continúa Ortega:

¿Qué misterioso instinto indujo al indio a poner su cabeza una lucida pluma de ave? Sin duda el instinto de llamar la atención, de marcar su diferencia y superioridad sobre los demás. La biología va mostrando como es aún más profundo que el instinto de conservación el instinto de superación y predominio.

Aquel indio genial sentía en su pecho una confusa idea de que valía más que los otros, de que era más hombre que los otros.


Más allá de la supina estupidez que supone, disponiendo de una lengua común, dificultar el entendimiento en una cámara de representantes cuya función debe sustentarse precisamente en el diálogo, lo más preocupante del asunto es que en el origen del sinsentido subyaga el sentimiento de superioridad de quienes cometen el dislate.

Estos indios del gobierno que sufrimos nos contemplan desde sus baluartes, pinganillos en ristre, desafiando nuestra capacidad de aguante. Y nosotros no aprendemos.

Y todavía hay quienes aplauden la aberración en aras de la pluralidad. Políticos y periodistas que también se burlan desde sus atalayas de las miserias del pueblo. Una cámara plural es aquella en la que sus miembros, diversos en su parecer y en sus intereses, comparten un parlamento en el que expresar sus diferencias para poder alcanzar algún acuerdo. Si ponemos trabas a esta capacidad de entendimiento, la cámara dejará de ser útil. ¿Se han creído que somo imbéciles o lo somos realmente? Nos acordaremos al ir a votar... ¿a que no?
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13 de enero de 2011

El indigno Mou

He aguantado varios meses manteniendo a Jose Mourinho alejado de este aliviadero pero creo que ha llegado el momento de traerlo, habida cuenta de que la FIFA le acaba de otorgar un reconocimiento mundial por el que “competía” con Vicente Del Bosque y Josep Guardiola, auténticos dioses del olimpo balompédico. Aunque ya el título de estas líneas refleja, creo, muy claramente mi opinión sobre este individuo, voy a explayarme un rato, que para eso estoy en mi barca.


No recuerdo si fue en la primera rueda de prensa que dio o en la segunda, pero este hombre ya me dejó claro nada más llegar que no es merecedor del banquillo del Madrid. Banquillo este al que, perteneciendo a uno de los equipos de fútbol con más seguidores en todo el planeta y en cuyas estrellas se miran millones de niños por los cinco continentes, no le basta un profesional eficiente. El Real Madrid necesita un director de orquesta que, además de conseguir resultados, represente con dignidad la grandeza del club al que representa, exactamente igual que todos y cada uno de los jugadores que vistan la camiseta blanca. Es una responsabilidad añadida al cargo.


En lo deportivo no le discuto nada, pero a Mou no se le debería permitir ir ensuciando el nombre del Madrid por todas las televisiones del mundo.Hay que venderlo al Inter ya.


Me cuesta creer que Florentino no se haya dando cuenta ya, pero creo que ha invertido un dineral en el peor relaciones públicas que podía traer. Y lo ha hecho, para más inri, coincidiendo con que el Barcelona tiene a uno de los mejores, Guardiola, y además el equipo juega que da gusto verlo, con lo que el Madrid puede volver a no oler ni un título este año. Y lo ha hecho, para más colmo si cabe, después de haberse deshecho tiempo atrás del mejor embajador que podía haber soñado jamás, Del Bosque. Los dos, Guardiola y Del Bosque, han demostrado ser dos colosos de los vestuarios, tanto o más que el portugués, pero sobre todo han demostrado ser dos caballeros y dos referentes del propio deporte del balón. Florentino se puede equivocar, no sería la primera vez, pero me sorprende que la FIFA le conceda su piruleta de oro a Mou, aunque ya sabemos el cariño que le tienen a España.


Al fichaje de Mourinho hay que sumar otra desinversión en imagen, la de “Zizou”. El gran Zinedine Zidane, miembro de ese selecto olimpo de dioses del fútbol de todos los tiempos y ejemplo de corrección, ha sido anulado por el entrenador espectáculo, de compostura más propia para la barra de un bar, con todos mis respetos, que no para servir de ejemplo a generaciones enteras de chavales. Muy cara esta campaña de desprestigio. Aparte también, el coste de oportunidad: el dinero que se dejará de percibir cuando toda una generación sea culé en lugar de madridista.


Los complementos son perfectos: un Ronaldo que genera incluso más rechazo que su entrenador (pero que como es un crío recibe más indulgencia) y una cuadrilla lujo que ha ido contagiándose de los malos detalles: piscinazos en las áreas, desaires al árbitro, tanganas con los otros jugadores… esas cosas que ahora repiten cada vez más Di María, Pepe y Marcelo, por mencionar algunos, con el consentimiento de la casa. Una vergüenza.


Ya escribí hace mucho aquí lo que opino sobre el hombre ejemplar, esos personajes que estamos ensalzando para servir de referencia a nuestros hijos. Luego nos sorprenderemos con las noticias del telediario. No aprendemos… y además, algunos son unos irresponsables, señor Pérez. Que vuelva Del Bosque.

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